La inflación sigue al alza en rubros clave como tarifas, transporte y alimentos, impactando presupuestos diarios pese a promesas gubernamentales de bajar a un dígito desde junio, con precios empujando para arriba y consumo caído.
El gobierno habla de inercias que se frenaron, pero los aumentos en carne y servicios esenciales complican la baja, mientras sueldos pisados y precios altos generan debate sobre si son altos precios o bajos ingresos.
No se implementó aún la nueva canasta de medición que daría más peso a tarifas, lo que podría disparar más los números oficiales, y la gente siente que pierde por goleada contra la suba de precios.