Un incendio masivo arrasó la histórica estación central de trenes de Glasgow, en Escocia, comenzando en una tienda de vapeo adyacente y extendiéndose rápidamente al edificio del siglo XIX.
Más de 15 dotaciones de bomberos y 100 efectivos combatieron las llamas que paralizaron el servicio de trenes en la ciudad. La evacuación fue total dada la magnitud del fuego en uno de los puntos neurálgicos de la urbe europea.
Las imágenes muestran la destrucción provocada por las llamas, que se propagaron con velocidad impresionante y afectaron gravemente la estructura icónica.