Vladimir Putin, presidente de Rusia, felicitó a Mojtaba Khamenei, de 56 años e hijo de Ali Khamenei, por su designación como nuevo líder supremo de Irán por el Consejo Supremo. Putin reafirmó el apoyo constante de Moscú a Teherán, alabó la valentía y responsabilidad del cargo, y le deseó éxito, buena salud y fortaleza.
El régimen iraní apuesta a ganar tiempo hasta el fin del mandato de Donald Trump para sobrevivir, buscando adhesiones internacionales como la de Putin y respaldo externo ante la debilidad interna. El aparato represivo sostiene el sistema teocrático, que ahora pasa a una monarquía con la sucesión padre-hijo.
Esta designación, la tercera desde la Revolución Iraní después de Khomeini y Ali Khamenei, genera divisiones incluso entre partidarios del régimen y cuestionamientos por su carácter monárquico, erosionando el respaldo popular.