Carlos Heller criticó la furia de Javier Milei contra opositores, interpretándola como nerviosismo por el fracaso económico y un intento de desviar la atención de la crisis, durante una entrevista en el programa.
Heller recordó la tradición argentina de neutralidad en conflictos internacionales como el de Estados Unidos e Israel, pero acusó a Milei de alinearse incondicionalmente con ellos y escalar tensiones internas al calificar a rivales como "enemigos" en lugar de adversarios. Sostuvo que Milei actúa para rencor, imitando estilos como el de Trump, impulsado por algoritmos de redes y polarización post-pandemia.
En el plano económico, Heller reiteró las "4M" (Martínez de Hoz y otros) como origen del desastre actual, rechazando promesas gubernamentales de "luz al final del túnel" o "pasar el invierno". Advirtió que el modelo de Milei provoca quiebras masivas, cierre de empresas y desempleo, afectando cadenas productivas más allá de casos aislados como Fate.
Heller propuso una alternativa opositora con liderazgo claro como Lula en Brasil, enfatizando la necesidad de un modelo productivo que industrialice recursos como litio en baterías, no exportaciones primarias, y unifique conflictos sectoriales bajo la lucha contra el proyecto libertario para 2027.
Despidió ironizando las promesas de un millón de empleos mineros, inalcanzables para trabajadores desplazados como pizzeros, y defendió su banco cooperativo por menor morosidad pese a la crisis generalizada por endeudamiento desesperado en básicos.