El precio del petróleo subió a 110 dólares el barril por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, pero es un alza temporal que no generará inflación global debido a la superabundancia mundial de crudo, explicó el experto Jorge Castro.
Una vez que termine el conflicto, el petróleo caerá a 50 o 60 dólares el barril, a diferencia de crisis previas en Medio Oriente. El foco clave es la extensión de la guerra, que afecta el Estrecho de Hormuz, por donde pasa el 20% del comercio petrolero mundial y el 40% del consumo chino.
China, principal consumidor global, usa banderas propias en sus barcos para evitar ataques iraníes en Hormuz y urge el fin del conflicto, ya que depende del petróleo para su producción manufacturera. Además, existe un acuerdo de cooperación estratégica entre Estados Unidos y China, que se sellará con la visita de Donald Trump a Xi Jinping el 31 de marzo.
En Argentina ya se registran aumentos del combustible hasta un 5% en algunas estaciones, aunque el precio bajó a 90 dólares. Las bolsas de Wall Street y Londres subieron levemente, apostando a una guerra breve donde Estados Unidos e Israel se impondrán a Irán.