TV Publica policial Mediodía bien arriba

Giselle Rímolo cesa fiestas ilegales por quejas vecinales y pérdidas

Tensión: intercambio (30°) Sesgo: crítico (-60) Eje político: Centro

Giselle Rímolo, también conocida como Lilian Díaz Mindez o Cristina Mónica Rímolo, enfrenta un proceso judicial por lavado de 2 millones de dólares provenientes de estafas como hacerse pasar por médica y vender remedios falsos a famosos. El dinero se trianguló vía Uruguay hacia una fundación en Suiza a través del estudio Mossack Fonseca de los Panamá Papers. La investigación, iniciada en 2012 y impulsada por los Papers en 2020, avanza lentamente: la Cámara Federal de Casación Penal rechazó hace tres meses un recurso del contador involucrado, y los fondos permanecen congelados.

Rímolo alquila ilegalmente una quinta en ruinas en Don Torcuato, a nombre de su ex pareja Juan Gainerú, para fiestas sin habilitación municipal. En audios difundidos, ella le informa a su ex empleada Erika que cesa los eventos desde el sábado por lluvias, pérdidas económicas y quejas vecinales tras una reunión. Devuelve señas por Mercado Pago y menciona que Erika renunció tres veces. Los vecinos denuncian ruidos, pero un supuesto topo en el Municipio de Tigre avisó a Rímolo de la investigación periodística.

Erika denuncia maltratos por la actual pareja de Rímolo, Diego, empresario de galletitas, quien en otro audio confirma el cese de eventos por falta de ganancias y trabajo. Erika teme represalias pues Diego la amenazó. Se sospecha que Silvio Soldán fue el mentor de las estafas, usando a Rímolo como herramienta publicitaria. Gainerú, procesado en el lavado, es dueño de la quinta, pero no enfrenta denuncia por el alquiler ilegal aún.

Los panelistas exigen que el intendente Julio Zamora intervenga ante la inacción municipal pese a denuncias. La justicia procesa despacio un caso de hace 25 años, pero Rímolo comete nuevos delitos con las fiestas. Su venta online de pestañas y pelucas no explica su sustento, y persisten dudas sobre fortunas amasadas.