La gente hace cola en estaciones de servicio para cargar combustible barato ante la inestabilidad del precio del petróleo, que subió a 120 dólares el barril y bajó a más de 80.
Esto genera temor a aumentos, pese a las declaraciones del presidente de YPF, Marín, quien lo negó, y las estaciones siguen a la petrolera de bandera.
Los conductores intentan anticiparse llenando tanques para evitar subas futuras.