A una semana del cráter en Parque Patricio que dejó 175 departamentos inhabitables, los vecinos residen en seis hoteles de Buenos Aires con estadías extendidas por la Ciudad ante demoras en las reparaciones.
Darío Loprey mostró imágenes del interior oscuro de los edificios, donde bomberos permiten entradas de cinco minutos para rescatar pertenencias sin ascensores. Familias enteras enfrentan dificultades cotidianas, como cuotas de créditos suspendidas temporalmente y preocupación por revender departamentos en riesgo de derrumbe.
En los hoteles de tres y cuatro estrellas, cada familia ocupa una sola habitación: una mujer con cardiopatía congénita reporta saturación de oxígeno hasta 40%, mientras una peluquera con marido e hijos de 6 y 7 años, más gato y perra, perdió su trabajo domiciliario y extraña el espacio con balcón para los niños.
Los vecinos lidian con dietas especiales ignoradas por el buffet hotelero y angustia por la incertidumbre. La constructora Sudamericana presentará un plan de obras el miércoles próximo, evaluado por la Ciudad, mientras el abogado Fernando Burlando representa a los damnificados en la Justicia.
Nadie sabe cuándo podrán volver: la torre 2 requiere una gran obra y el caso judicial promete extenderse.