Tres explosivos no detonaron durante una protesta de extrema derecha contra el alcalde musulmán de Nueva York, que pedía echar a los musulmanes de la ciudad.
La protesta de 20 personas generó contraprotesta de 100, con violencia creciente; uno emitió humo pero no explotó, intención de matar más que en maratón de Boston.
Dos jóvenes arrestados confesaron inspiración en Estado Islámico; evacuaron zona por vehículo sospechoso, causando conmoción en la ciudad.