Un artefacto explosivo estalló en una discoteca de Perú durante celebraciones de San Valentín, dejando 34 heridos con amputaciones y heridas graves, incluyendo menores.
El atentado ocurrió en una zona invadida por crimen organizado; la explosión sorprendió a la gente bailando y mirando shows, generando conmoción total.
Seguridad actuó rápido, pero imágenes violentas muestran el caos. Días antes, detuvieron a alguien pagado con 700 soles para colocar un explosivo similar, aumentando la preocupación por violencia regional.