La nueva reforma laboral impulsada por el gobierno nacional entró en vigencia el viernes 6 de marzo y modifica la ley de contrato de trabajo en aspectos como contratación, despidos y organización laboral.
El paquete busca reducir litigiosidad, costos laborales y promover empleo formal. Redefine indemnizaciones sobre remuneración mensual habitual, excluyendo aguinaldo, y permite convenios con fondos de indemnización como en construcción.
Introduce banco de horas para compensar extras con descansos, jornadas hasta 12 horas diarias respetando límites semanales, elimina ultraactividad de convenios y hace voluntarios aportes sindicales con consentimiento.
Regula huelgas en servicios esenciales con 50-75% de actividad y ofrece incentivos para formalizar empleo no registrado. En agro, impacta con jornadas flexibles para estacionales y fondos sectoriales.
El gobierno promete impulsar empleo y competitividad, mientras sindicatos vigilarán su implementación.