El embajador israelí Eyal Sela elogió a Javier Milei por declararse el presidente más sionista fuera de Israel y posicionar a Argentina del lado de la libertad y los derechos humanos en apoyo a Israel contra Irán. Sela respondió a críticas sobre exponer al país como objetivo iraní, argumentando que el terrorismo chiíta de Irán ataca indiscriminadamente y que Milei muestra liderazgo genuino.
Sela enfatizó que toma en serio los gritos iraníes de "muerte a Israel y muerte a América" durante 47 años, las declaraciones presidenciales para borrar Israel del mapa, el enriquecimiento de uranio más allá de usos civiles pese a tener otras energías, el desarrollo de misiles balísticos y el financiamiento a proxies terroristas como Hamas, Hezbollah, hutíes y milicias iraquíes. Alertó sobre sitios secretos y engaños a la comunidad internacional, afirmando que Irán busca capacidades para ejecutar sus planes de destrucción no solo contra Israel sino contra el mundo libre, victimizando también a su propio pueblo.
En el debate, panelistas discutieron la viabilidad de negociaciones con Irán pese a sus amenazas, recordando acuerdos de paz de Israel con exenemigos como Egipto y Jordania vía fuerza militar y diplomacia. Waldo defendió el sionismo como reconocimiento legítimo del Estado de Israel por la ONU en 1947 y criticó el antisionismo como vía a la aniquilación estatal, vinculándolo a nazismo y regímenes de izquierda. Gabriel abogó por retomar el acuerdo nuclear de 2015 con inspecciones del OIEA bajo Rafael Grossi, roto por Trump, pese a recientes depósitos secretos de uranio iraní.
Sela rechazó la buena fe iraní y priorizó eliminar la amenaza nuclear. La discusión transitó al impacto económico del conflicto, con Daniel explicando que Trump busca finalizarlo pronto por el alza del petróleo, que afecta a China y genera presión global, mientras Irán apuesta al caos con misiles y drones baratos contra infraestructuras clave.