El derrumbe de la cochera en un edificio del plan Procrear de Parque Patricios dejó a más de 300 familias sin respuestas claras, pese a múltiples reclamos por filtraciones, techos hundidos y roturas que los vecinos denunciaron con cartas documento durante meses sin obtener atención de la constructora.
Los afectados, representados por el abogado Fernando Burlando, están alojados temporalmente en hoteles pagados por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, pero enfrentan problemas de disponibilidad y no saben cuándo podrán volver, con accesos limitados solo acompañados por bomberos durante minutos para retirar pertenencias.
Los conductores criticaron duramente la negligencia, recordando que el edificio presentó inundaciones en el ascensor y rajaduras el mismo día de su inauguración, cuestionando quién lo habilitó y por qué se ignoraron las advertencias hasta que la estructura colapsó a las 4 de la madrugada.
Una reunión clave se realiza a las 17:30 en la Jefatura de Gobierno porteña para definir pasos a seguir, mientras los vecinos exigen no pagar cuotas del Procrear hasta que se resuelvan los daños y denuncian la burocracia actual que ahora sí aplica protocolos estrictos.