Emiratos Árabes Unidos interceptó al 100% los misiles y drones lanzados por Irán, recibiendo más ataques que Israel y otros vecinos árabes. Patricio Poplansky, argentino radicado en Dubái, describe la vida cotidiana con normalidad aparente: supermercados y malls abiertos pese a alarmas frecuentes en celulares.
Las alarmas suenan fuerte en todos los dispositivos al detectar misiles, dando 60 segundos para refugiarse en cuartos seguros sin ventanas o parkings subterráneos. El escudo multicapa de cinco instancias destruye las amenazas en el aire, aunque restos caen y causaron tres muertes de obreros paquistaníes y nepalíes.
Poplansky explica que Dubái representa al mundo con 200 nacionalidades y solo 10% emiratíes locales, convirtiendo su multiculturalismo en fortaleza ante los ataques iraníes pensados para generar pánico económico. El aeropuerto opera parcialmente pese a impactos de restos de drones, y las inversiones no se van gracias al ecosistema favorable; incluso Arabia Saudita apoya a Israel post Acuerdos de Abraham.
Emiratos mantiene lazos con Israel vía Acuerdos de Abraham, con empresas de ambos lados, lo que explica parte de los ataques. Poplansky, radicado hace cinco años estructurando empresas globales, confía en que la región vuelva a la paz y atraiga más inversiones.