La Corte Interamericana de Derechos Humanos declaró responsable al Estado argentino por la muerte de la menor Marcela Brenda Iglesias Rigado, ocurrida hace 30 años en febrero de 1996. Una escultura de 200 kilos cayó sobre la niña de 5 años en el Paseo de la Infanta, cerca del canal.
El Estado había declarado prescritos los reclamos civiles y penales, con procesamientos y sobreseimientos. La Corte responsabiliza a Argentina por incumplir el deber de regular, supervisar y fiscalizar la instalación de la escultura.