Los conductores del programa protagonizaron una charla humorística sobre las maldades cotidianas en detalles irritantes de la vida en pareja o casa, como poner medias dentro de las zapatillas o esconder el control remoto.
Se quejaron de hábitos como dejar la canilla goteando, chorreado en el fregadero, meter tarjetas en el lavarropas o acomodar cuadros torcidos obsesivamente, calificándolos de causales de divorcio y señalando que el diablo está en los detalles.
Una de las panelistas confesó ser detallista pero amorosa, mientras bromeaban sobre poner cosas en red o videos seleccionados, cerrando con menciones personales a la Peque y planes familiares hasta agosto.