Cintia protagonizó un escándalo por un plato de comida faltante en la casa de Gran Hermano, ya que mientras estaba en el baño, otros asumieron que sobraba y lo comieron.
Los participantes discutieron con gritos como "¡Diez personas en la mesa, boludo!" y "Somos todos unos boludos con hambre", destacando egoísmo y falta de empatía en la convivencia sin música ni celulares.
Flor y otros criticaron la porción chica por 10 personas, comparando con llantos previos como el de Brian por comino, y notaron que cualquier cosa dispara emociones en este laboratorio social.
La ex-participante Agostina Escalice explicó que Andrea del Boca era la patrona, pero surgen conflictos por comida escasa, y Daniela también quedó sin su plato.
Panelistas ironizaron sobre Miss Venezuela llorando por comida pese a comer, en este reality de alta audiencia.