Candela sufrió abuso sexual por parte de su instructor de equitación, Augusto Frastina, cuando tenía 16 años en las casuarinas.
Frastina forma parte del equipo de caballos de la familia Tovichino y, tras la denuncia de Candela, otras mujeres del ambiente hípico contactaron revelando abusos similares.
La causa judicial contra Frastina nunca avanzó, no fue procesado ni enjuiciado, y es probable que prescriba pronto.