Bad Bunny dio su primera presentación en Japón en Tokio, rompiéndola ante fans que cantaron sus éxitos en castellano pese a la dificultad.
El puertorriqueño actuó en un evento auspiciado por una plataforma de streaming con billones de reproducciones, mostrando su estilo habitual similar al de River en Argentina o Super Bowl.
Los fanáticos japoneses corearon temas como "Backbang", destacando el interés del artista en el país y su producción discográfica exitosa.