Un argentino recién llegado al país desde Dubái contó la impotencia de dejar atrás a cientos de compatriotas varados en un hotel gigante, mientras rusos y chinos salían en aviones pese al cierre parcial del espacio aéreo.
Explicó que desde el miércoles el espacio aéreo de Miratí (Dubái) reabrió pero con baja frecuencia de vuelos, y Emirates canceló rutas directas desde Argentina vía Río o Brasil. La embajada argentina no coordinó con aerolíneas para priorizar a nacionales.
Pidió que la embajada presione para meter a los varados en cualquier clase de avión disponible, destacando la sensación de abandono al escapar mientras otros quedaban atrás.