Javier Milei confesó temor a una corrida cambiaria por la dolarización masiva de dividendos empresariales en 2026, mientras las empresas reconstruyen capital de trabajo destruido durante la fuga de dólares que frenó el crecimiento económico del 6-8% trimestral.
Los depósitos en dólares alcanzaron récord cerca de 40.000 millones, impulsados por compras de particulares tras la apertura del cepo para personas físicas, pero son volátiles y podrían evaporarse como en 2019, agravados por la guerra y la demanda para pagar deuda e importaciones.
El gobierno celebra traer dólares del colchón para prestarlos en créditos hipotecarios en dólares al 11% anual, pero la importación masiva de bienes de consumo -casi una quinta parte del total- destruye la industria local, con 22.000 empresas cerradas y 160.000 empleos perdidos en la era Milei, al estilo de Cavallo en los 90.
Milei apunta a empresarios como "Don Chatarrín" de Techint por avisar de dividendos dolarizables, junto a bancos como Hipotecario, Santander, Macro y Pampa Energía de Mindlin, que suman 300 millones de dólares potenciales en presión cambiaria.
Según ranking de la ONUDI, Argentina es el segundo peor país del mundo en performance industrial, detrás solo de otro, mientras naciones como Taiwán, Vietnam y Brasil crecen fuerte.