Israel intensificó su ofensiva en Líbano tras la muerte de Ali Khamenei, causando al menos 394 muertos. En las últimas horas, bombardeos en el suburbio sur de Beirut y un ataque preciso contra el hotel Ramada sumaron decenas de víctimas, incluyendo cinco altos mandos de Hezbollah.
Casi 700.000 personas, entre ellas 200 niños, abandonaron sus hogares en Líbano, sumándose a decenas de miles desplazados por intervenciones militares. La guerra, que lleva 10 días, involucra directamente o indirectamente a unos 15 países y se extiende desde el Mediterráneo al Golfo Pérsico con ataques mutuos entre Israel y Hezbollah.
Se muestran imágenes en vivo del Líbano sin movimientos aparentes por ahora, lamentando bajas civiles y choques económicos globales como el alza del petróleo.