Los vecinos del edificio colapsado en Parque Patricio expresan temor a regresar pese al apuntalamiento en curso, que demandará varios días más. La periodista Tamara reporta desde el lugar que Defensa Civil y bomberos controlan el ingreso limitado de una persona por familia durante 10 minutos para retirar pertenencias, mientras los evacuados alojan en hoteles hasta el miércoles al menos.
Muchos residentes dudan en volver por miedo a un derrumbe total y desconfían de la administración del edificio, que falló en garantizar la seguridad previamente. En el panel, debaten si alguien aceptaría vivir en una estructura apuntalada, destacando el riesgo incluso para edificios aledaños.
Los propietarios enfrentan una crisis económica grave por créditos UVA que exigen cuotas de hasta 700.000 pesos mensuales con salarios promedio de 1,2 millones. Temen perder el valor de sus propiedades y todo el esfuerzo invertido, lo que podría generar un conflicto mayor al intentar vender o alquilar las unidades.
La Fiscalía investiga el incidente como posible accidente o negligencia, requiriendo órdenes judiciales para cualquier acceso. El panel cuestiona la responsabilidad de las autoridades y administradores, pronosticando quilombos futuros para los afectados.