Alrededor de 180 vecinos evacuados de un edificio en riesgo de derrumbe en Mirabé y Mafalda solo pueden ingresar 10 minutos por día para recuperar pertenencias, mientras el Gobierno de la Ciudad ofrece ayuda limitada como agua y mate.
Lola y Char reportan en vivo desde el lugar: los afectados suben por escaleras hasta el octavo piso para sacar documentos, ropa, medicamentos, cargadores y vaciar heladeras que pudren comida. Un vecino baja un concentrador de oxígeno con ayuda, y otro menciona su hipoteca suspendida hasta julio. Lucía, del segundo piso, lleva valija con ropa y un monitor para su hijo.
Los vecinos duermen en hoteles o casas familiares, algunos separaron de mascotas por falta de opciones pet friendly. Expensas se cobran mínimas, y hay incertidumbre sobre el retorno, aunque confían en que la constructora repare la estructura sin demolición. El Gobierno porteño gestiona hoteles y apoyo logístico, con vecinos elogiando la solidaridad mutua.
Robert entrevista por teléfono a Lucía del cuarto L, quien entró solo 5 minutos antes y pide hotel para su perro e hijo. Optimista pese al "garrón", destaca buena onda vecinal y espera volver pronto.