Los vecinos desalojados del complejo Cosur en Parque Patricios ingresan por turnos custodiados para rescatar pertenencias esenciales tras el derrumbe de las cocheras que abrió un pozo de tres metros bajo la estructura del edificio. La periodista Ema Herrera reporta en vivo cómo los residentes salen cargando valijas con "su vida en un bolso", mientras revelan que reclaman desde 2021 por filtraciones de agua en las cocheras debido a drenajes defectuosos ignorados por la constructora.
La Agencia Gubernamental de Control del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires realizó inspecciones que autorizaron la habitabilidad, pero la Fiscalía investiga si fueron correctas, ya que hubo tres inspecciones más una final que fallaron en detectar los problemas. Los vecinos mostraron videos de humedades y denuncias sin respuestas reales de la constructora, que solo enviaba personal para parches temporales.
En entrevistas, Nadia cuenta que vive con sus padres junto a su matrimonio y dos hijas de 10 y 20 años, mientras otros vecinos están en hoteles. Expresan bronca por el desarraigo emocional, especialmente en la nena de 10 que recién empezó el colegio, y transforman la ira en acciones positivas con apoyo del barrio.
Muchos rechazan volver por falta de garantías en la base del edificio, expuesta con un gran hueco que pone en riesgo las torres. La periodista cuestiona si alguien viviría allí viendo la estructura pendiendo de un hilo, destacando el peligro inminente.