Los vecinos desalojados del complejo Cosur en Parque Patricios revelaron que desde 2021 reclamaban por filtraciones de agua y problemas de drenaje en las cocheras, pero la constructora Cosur solo aplicaba parches temporales como soldar parrillas después de tomar mate durante tres días. Estos fallos estructurales culminaron en el derrumbe del estacionamiento en madrugada, que evitó una tragedia mayor porque de ocurrir de día habría causado decenas de víctimas junto a los 65 autos destruidos.
Los afectados, alojados en hoteles hasta el miércoles, expresan desesperación y falta de certezas, con algunos atrincherándose para no irse. Representados por el estudio de abogados de Burlando, necesitan fondos para peritos y confían en la justicia, aunque dudan en volver por la inseguridad estructural visible en las bases del edificio que penden de un hilo.
Expertos en estudio desestiman que vibraciones de recitales en el estadio de Huracán sean la causa principal, ya que en zonas como Núñez cerca del Monumental de River o Caballito por Ferro vibra todo pero no colapsan edificios bien construidos. Apuntan a fallos en drenajes, materiales inadecuados y ausencia de estudios de suelo en terrenos abandonados entre Huracán y Barracas Central.
La Agencia Gubernamental de Control (AGC) del Gobierno de la Ciudad realizó inspecciones durante la obra, pero la Fiscalía investiga si fueron correctas, ya que sin la inspección final no se habilita escrituración. Los vecinos mostraron videos de humedades ignoradas y exigen garantías, mientras el panel cuestiona apuntalar sin resolver raíces del problema como el agua que deterioró el hormigón.