Andrea, vecina oxígeno-dependiente de las torres Procrear evacuadas por el derrumbe de la cochera subterránea cerca de la cancha de Huracán, relató en vivo cómo perdió su auto destruido totalmente en el sótano y cómo la constructora ignoró filtraciones químicas previas que dañaron su vehículo, que aún no terminó de pagar.
La abogada oriunda de Junín denunció que los departamentos "adaptados" para discapacitados no tienen accesibilidad real: escalones en balcones, falta de ventilación para máquinas, sin equipo electrógeno pese a cortes de luz que la dejaron deambulando un día entero, y la ubicaron en un octavo piso sin ascensor funcional. Inició acciones legales contra la constructora por no entregar papeles para constituir consorcio y contra el administrador Julio Ariel Fernández, quien negó su rol en audiencia.
Su padre Héctor, que la acompañaba tras una intervención quirúrgica, rescató el tubo de oxígeno tras una explosión que los hizo saltar; un vecino la bajó en brazos mientras él volvía por el equipo. Ahora esperan en la calle en Montesquieu y Piazzolla sin info sobre retorno, sin tomar el medicamento anticoagulante Apixaban 2.5 mg dos veces al día, y piden ayuda al canal para oxígeno mientras buscan refugio familiar.
En tono emotivo y con humor, el conductor bromeó buscando novio para Andrea en vivo, habló con Héctor felicitándolo por su hija "extraordinaria" y mencionó a Fernán Quirós para el medicamento. La vecina Silvina había alertado previamente riesgos ignorados pese a expensas de 170 mil pesos y cuotas Procrear de 810 mil sin escrituras.