En el centro de Salta se esconde la única casa colonial de adobe que quedó en pie, ahora convertida en el Complejo Adobe, un hotel de lujo con restaurante y confitería. El dueño Dani explica que restauraron la finca original con tres patios para visitas, familia y empleados, manteniendo paredes de adobe auténticas y durmientes de quebracho.
El lugar mezcla lo ancestral con lo moderno: habitaciones con cerraduras digitales, sala de cata de vinos hecha con puertas antiguas de más de 200 años sin soldadura, piso importado de Nueva York y paredes de quincha livianas como el Durlock de la época colonial.
En el restaurante ofrecen platos 100% salteños como cazuela de cabrito, guiso de lentejas, empanadas de charqui hechas con carne seca que no necesita refrigeración y se usaba para alimentar a los libertadores y soldados.
Dani invita a brindar y recomienda el Complejo Adobe como punto estratégico para conocer el patrimonio, gastronomía y cultura de Salta, con la mejor vista de la plaza de San Juan.