El presidente Donald Trump formalizó en el club Doral de Miami una coalición militar con aliados para erradicar cárteles de droga, comparándolos con un cáncer y vinculándolos a migración irregular, similar a cómo combatieron a ISIS.
Estados Unidos criticó la falta de dureza de México bajo Claudia Sheinbaum, Colombia y Brasil, excluyéndolos de la cumbre por medidas inefectivas. Elogió avances en Venezuela post-captura de Nicolás Maduro el 3 de enero, con gobierno interino vigilado por Washington.
El Departamento de Estado enfatizó seguridad, estabilidad y prosperidad regional, instando a cambiar regímenes en Venezuela, Cuba y Nicaragua, vistos como fuentes de inestabilidad. Cuba enfrenta asfixia económica sin apoyo venezolano y busca negociar directamente con Trump.
La portavoz del Departamento de Estado afirmó que la administración Trump restableció la preeminencia de EE.UU. en la región, priorizando poner a Estados Unidos primero.