La bahía Port Jackson en Sydney se destaca como uno de los puertos naturales más bellos del mundo. Bautizada en 1770 por el Capitán Cook, ofrece vistas panorámicas del esplendor geográfico y la ciudad activa junto a la Ópera y el puente Harbour.
En Darling Harbour, el Acuario Eco Parque exhibe más de 650 especies acuáticas australianas, incluyendo tiburones, mantarrayas y fauna del arrecife de coral en túneles inmersivos. El lugar atrae miles de turistas diarios con su zoológico local que incluye el demonio de Tasmania.
El puente Harbour conecta zonas de la ciudad, mientras el monorriel ya no opera por falta de rentabilidad. La navegación por la bahía permite admirar la Ópera de Sydney como un cisne surrealista y los modernos edificios.
La Catedral de Santa María, la más grande de Australia, se erige en estilo gótico inglés desde 1821 en el corazón de la urbe, solicitada por la comunidad católica en los años 1800.
Sydney impresiona por su estructura urbana dinámica, calles paralelas de una mano y habitantes cordiales que facilitan la visita.