A finales de los años 60, una nueva generación de políticos africanos asume el poder, como el general somalí Mohamed Siad Barre.
En 1969, lidera un golpe de Estado contra el gobierno pro-occidental en Mogadiscio y anuncia que Somalia será un Estado socialista para garantizar los intereses del pueblo.
La Unión Soviética, bajo Leonid Brezhnev, responde con un acuerdo de cooperación en 1974; ingenieros soviéticos construyen instalaciones militares en el Golfo de Adén y expanden el puerto, convirtiendo a Somalia en un socio clave por su control de la ruta entre Suez y el Océano Índico.