El Senasa realiza anualmente una vigilancia epidemiológica activa en granjas porcinas de toda Argentina para mantener al país libre de dolencias como la peste porcina clásica y sostener los mercados de exportación.
El proceso incluye recolección de muestras, inspecciones sanitarias y análisis en laboratorios del CENASA, dividiendo establecimientos en alto y bajo riesgo según proximidad a basurales, fronteras, jabalíes o movimientos intensos.
Los veterinarios locales ejecutan el muestreo, cargan datos en sistemas informáticos y cierran con resultados; ante sospechas, se aplican medidas ampliatorias.
Esta información se envía a la OMSA para confirmar el estatus sanitario oficial del país.