Ryan Blaney consiguió su cuarta victoria consecutiva en NASCAR en Phoenix, Arizona, rompiendo la racha de dominadores habituales con su Ford del equipo de Michael Jordan.
La carrera tuvo toques y Big One cerca del final, con alargadas impresionantes en el óvalo. Blaney festejó con estilo retro de los 70.
La categoría destaca por su parque automotor masivo y acción en óvalos de alta velocidad.