La periodista Lola informó en vivo desde frente a la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires sobre un fuerte refuerzo de medidas de seguridad por el conflicto entre Irán e Israel. Las fuerzas de seguridad prohibieron filmar la embajada y obligaron a los periodistas a mantenerse alejados por precaución, mientras instalaron vallas apiladas en Avenida Colombia para prevenir ataques de grupos o individuos.
Hay garitas de seguridad permanentes y efectivos de la Policía de la Ciudad apostados las 24 horas, con instrucciones desde la embajada para estar atentos a los movimientos callejeros. Un patrullero recorre constantemente la zona y revisan minuciosamente los vehículos que ingresan, como espejos bajo los autos para detectar dispositivos explosivos.
En la zona de Palermo, la gente camina normalmente y disfruta el día soleado sin preocupación, sentándose a tomar mate, aunque no pueden detenerse en la vereda frente a la embajada por orden policial. El movimiento de autos y personas es bajo, especialmente un domingo, con ingresos esporádicos y controlados.
La periodista confirmó que la movilidad es constante en la vereda y que solo vehículos autorizados estacionan cerca, destacando el ambiente seguro pese al aumento de alerta.