En Teherán surgieron protestas desde las ventanas de las casas contra la elección de Mohtava Khamenei como nuevo líder supremo de Irán, hijo del fallecido Ali Khamenei asesinado en ataques de Estados Unidos e Israel, mientras la televisión estatal muestra celebraciones multitudinarias en las calles. La Asamblea de Expertos lo eligió con mayoría abrumadora pero no unánime, y su fotografía se exhibe permanentemente en las transmisiones oficiales.
Corresponsales en vivo desde Beirut y Tel Aviv confirmaron ataques israelíes en un hotel de Beirut que mataron a líderes top de la Guardia Revolucionaria Iraní, con misiles entrando por las ventanas. En Israel, un misil iraní mató al intendente de Arraba, destacando el daño a civiles y propiedades. Donald Trump declaró que el nuevo líder iraní no durará sin aprobación de Estados Unidos, y Benjamin Netanyahu prometió su muerte.
Nelson Castro desde Tel Aviv enfatizó la decisión militar iraní de mantener el régimen teocrático pese a la resistencia popular que no salió a las calles. Santiago Montag desde Beirut explicó que el líder supremo chiita tiene influencia en Líbano e Irak, pero no es universal, con divisiones entre grupos como Hezbollah y AMAL, y líneas pro-Irán o nacionalistas.
La cobertura subraya la continuidad del régimen con el apellido Khamenei, en medio de tensiones bélicas persistentes y presiones internacionales para desarmar a Hezbollah, aunque el ejército libanés carece de capacidad.