Nelson Castro transmite en vivo desde un refugio en Tel Aviv tras finalizar la tercera alarma antiaérea del día, provocada por ataques misilísticos posiblemente desde Irán o Hezbollah. El equipo interrumpió su trayecto a un sitio de impacto para resguardarse en el estacionamiento semivacío de un edificio privado, abierto al público por disposición oficial.
Describió el lugar amplio y aireado, con pocos vecinos porque la mayoría trabaja un día laborable. Mencionó la solidaridad de los residentes que abren puertas a transeúntes y salen a la calle para ofrecer refugio durante la alerta, que duró hasta recibir la señal de cese en celulares en hebreo e inglés. Un hombre local trabajaba con su teléfono tranquilamente en el sitio.
Mostró las calles céntricas completamente desiertas, sin peatones ni tránsito intenso, similar a una zona residencial porteña vacía. Explicó el impacto en la vida cotidiana: niños llorando al salir del colegio con sus cuidadores, agotamiento psicológico pese a la costumbre, y cierre del aeropuerto Ben Gurión, afectando a argentinos varados.
Recordó las alarmas previas: una a las 4:30-5 de la mañana, otra que los sorprendió en camino refugiándose bajo un puente, y esta tercera cerca de las 17 horas en una tarde soleada otoñal. Salió del refugio con su equipo, incluyendo a Diego Espada Irani, Matías de Serral y Marina Artusa de Clarín, mostrando el retorno gradual del tránsito.