Moria Casán admitió públicamente tenerle miedo a su hija Sofía Gala durante el Zapping Duro, revelando tensiones en su relación madre-hija pese al cariño mutuo.
Sofía Gala contó que se enojó con su madre pero le manda besos, mientras Moria regresa al piso y confiesa que le cuesta hablarle porque la frena su personalidad intimidante, aunque ahora está más amorosa. Moria se autodenomina "chanta" por ese temor y explica que Sofía la ve como mamá.
La vedette recordó momentos emotivos como collages de fotos que le regaló Sofía, el mejor regalo que lloró, y besos nocturnos diciendo "te amo" pese a reclamos pasados. Luego habló de su nieta Elena, muy política y peronista, que consume discursos de Perón y charla con Pato Galmarini, quien conquista a Moria con ellos en vez de canciones románticas.
Moria celebró la efervescencia juvenil hacia la bondad en su nieta, destacando una relación "very, very" especial.