Ana Laura "Anita" trabaja hace más de diez años como mecánica de bicicletas en la bicicletería familiar Aníbal, junto a cuatro de sus cinco hermanos, todos del rubro.
Empezó administrando pero insistió en meter mano pese a las reticencias iniciales, aprendiendo sobre el terreno. Antes enfrentaba prejuicios: clientes preguntaban por "el mecánico" y se sorprendían al verla, pero hoy goza de confianza de hombres y mujeres.
Se capacita constantemente en cursos por la evolución de las bicis, anda en bicicleta diariamente y alienta el crecimiento de mujeres en el oficio. Usa guantes de látex para cuidar las manos de la grasa.
Planean expandir con locales en la costa, como San Bernardo.