Mariano Mann, desde Israel, reporta cuatro lanzamientos de misiles iraníes hacia el norte y centro del país, junto a ataques de Hezbollah desde Líbano. Hay cuatro heridos, uno en estado crítico y tres moderados por restos de misiles, además de dos soldados israelíes muertos en Líbano por misil antitanque de Jesuelá. La situación evoluciona minuto a minuto sin plazos fijos.
Los israelíes naturalizan el peligro pero enfrentan agotamiento y riesgos de restos de misiles que caen a gran velocidad, causando daños estructurales y muertes si no hay protección. Mann relata que en su barrio, a 300 metros, cayó un resto junto a una estación de servicio, y advierte sobre impactos directos de cabezas de 1.500 kilos.
El escudo antimisiles tiene tres capas pero no es infalible: los interceptores tierra-aire generan esquirlas y desechos, mientras Irán usa bombas de racimo para maximizar daños civiles. Mann enfatiza el peligro constante pese al apoyo popular a la ofensiva.