Teherán amanece bajo alerta por lluvia tóxica tras ataques de Israel y Estados Unidos a instalaciones petroleras, generando una nube negra de petróleo atrapada en las nubes que podría provocar quemaduras al contacto.
Imágenes muestran el cielo oscurecido por humo denso similar a petróleo elevándose de refinerías y depósitos impactados, con riesgo de precipitaciones contaminadas en la capital iraní.
El conflicto en Medio Oriente dispara el precio del petróleo, afectando inflación global, combustibles y transportes, vinculado a las presiones inflacionarias en Argentina.