Una foto de Lionel Messi estrechando la mano de un líder israelí generó una dura crítica en el programa, descrita como un gesto de dolor y rechazo por aliarse con manos "manchadas de sangre" en medio de la guerra en Gaza. El conductor recitó un poema emotivo cuestionando la humanidad del futbolista, recordando miles de niños muertos.
La intervención poética enfatizó que hay manos que no se deben estrechar, especialmente aquellas responsables de guerras y asesinatos de niños, muchos de los cuales alguna vez usaron la camiseta de Messi. Se le reprochó no alzar la voz por la vida pese a su influencia global y su rol en la Copa del Mundo.
El texto lamentó que Messi ponga en riesgo su legado por no defender la justicia, contrastando su distracción histórica con la necesidad de arriesgarse por el dolor ajeno. La crítica culminó en que la habilidad de sus pies no compensa la insensibilidad de sus manos.
La foto, inesperada y golpeadora, se enmarcó en un contexto de enojo y humanidad, no solo de ideas políticas.