Jorge Nis contó que, tras publicar el video de su robo por viudas negras en Palermo, recibió contactos de múltiples víctimas que sufrieron lo mismo pero no denunciaron por vergüenza. Las agresoras operan en bares como el Liverpool de Plaza Serrano y apps de citas, drogan a las víctimas y les roban todo en sus departamentos. Nis relató un caso de un hombre de Palermo que conoció a una mujer por redes, salió varias veces y en la tercera fue drogado y despojado de sus bienes.
Panelistas debatieron si calificar el hecho como robo o hurto, ya que probar la administración de somníferos es difícil, aunque el fiscal podría agravarlo por banda organizada. El doctor Jerón afirmó que no hay subestimación generalizada, pero depende del fiscal o juez; sugirió investigaciones en redes para identificar a las repetidoras. Insistieron en reformar el Código Penal para incluir este modus operandi como agravante, similar al robo en moto.
La fiscalía ordenó relevamientos en bares con fotos de las sospechosas, pero operan con caras tapadas y rostros bajos en cámaras. Nis criticó la impunidad del fiscal Orfila, que no dio respuestas. Recordaron un caso fatal en Ciudadela donde una víctima murió por sobredosis, y este programa sale a la luz porque matan; cada vez hay más muertes por esta modalidad creciente.
El panel urgió a funcionarios judiciales a impulsar la investigación tras el testimonio de Nis, destacando el riesgo de paros cardíacos en víctimas con patologías previas no conocidas por las delincuentes.