Hernán Piquín relata un grave accidente de auto en Uruguay donde una rueda reventada dio vueltas al vehículo, fracturándole la quinta vértebra cervical por 5 milímetros sin quedar cuadripléjico.
Los médicos le dijeron que no bailaría más, pero a los cuatro meses, con el cuello vendado, viajó a Italia por invitación de Herminia Beglia para un personaje en El Jorobado de Notre Dame.
Piquín se quitó el collarín y bailó en el escenario reemplazando a un bailarín ausente, demostrando su resiliencia pese al dolor y la recuperación difícil como paciente inquieto.
El golpe emocional incluyó angustia y puteadas de su pareja, pero volvió al ruedo rápidamente.