Guillermo Francella promociona su nueva película Playa de Lobos, thriller psicológico con tintes de comedia filmado en Islas Canarias por producción española dirigida por Bella y producida por Marta Gassas. El actor destaca diálogos punzantes y actuaciones excelentes en una historia de personajes misteriosos que recuerda a El Encargado, en medio del debate por la crisis audiovisual argentina.
Francella contó las dificultades del rodaje en Fuerteventura: isla volcánica desolada con fuerte viento constante, rodajes nocturnos de 7pm a 5am, frío intenso, problemas de marea que afectaban la continuidad y aterrizajes de solo 40 minutos. Admitió que nunca le gustó trabajar de noche y dormir de día desorientaba su rutina.
En la charla, el actor reflexionó sobre metáforas de la vida como la paciencia que crece despacio y el corazón como caja de tesoros, vinculándolas a su nostalgia por recuerdos, padres y amores perdidos. Se mostró hipernostálgico pero no melancólico.
Francella expresó ganas de ser abuelo como Ricardo Darín, aunque sus hijos quizás demoren, y admitió que los malcriaría. La entrevista cerró con promoción al cine y frases juguetones de la película sobre no fiarse de desconocidos en la playa.