En el quinto día de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, las víctimas mortales ascienden a 1.045 personas, con cientos de heridos. Irán intensifica represalias contra países del Golfo, donde murieron una decena, y contra Israel, con 11 muertos desde el sábado. Las bajas estadounidenses se mantienen en seis.
En Irán, autoridades controlan a periodistas para mostrar daños de ataques enemigos, mientras una ciudadana apoya los bombardeos si traen cambio positivo. El Pentágono anuncia control total del cielo iraní con bombas de precisión y arsenal ilimitado. Un F-35 israelí derribó por primera vez un caza iraní pilotado sobre Teherán. Turquía, con OTAN, destruyó un misil balístico iraní en su espacio aéreo.
En el Índico, un torpedo estadounidense hundió el buque iraní Irisdena cerca de Sri Lanka, con 180 personas a bordo; se rescataron 32 y hallaron 87 cuerpos. Pete Hickset, secretario de Guerra de EE.UU., celebró el primer hundimiento por torpedo desde la Segunda Guerra Mundial. Un dron iraní atacó un porta contenedores en el estrecho de Ormuz.
La Guardia Revolucionaria iraní afirma control total del estrecho de Ormuz, clave para el 30% del crudo mundial, paralizando el tráfico y elevando precios del petróleo. Francia, con Macron, propone coalición para proteger navegación; Trump ofrece escolta militar. Israel avanza en sur de Líbano, bombardea Beirut y Baalbek.
En Beirut, corresponsal Etel Bonet reporta 83.000 desplazados hacia el norte, saturando centros. Ataques israelíes en 80 aldeas y ciudades como Tiro y Nabatiye; Hezbollah reivindica 15 ataques contra Israel y contra soldados en Líbano. Miedo a desplazados chiitas genera rechazos.