Susana Jiménez se volvió viral luciendo un traje de baño negro en una publicidad grabada en San Isidro, tras retoques estéticos en España por una cirugía en la cadera, y fue elogiada como una diosa.
Su enemiga Graciela Alfano reaccionó con un posteo en redes: "la que puede, puede", sugiriendo que use otro bikini porque ese no le favorecía, y comparó con su propia foto, reviviendo su vieja enemistad originada en la serie sobre Menem.
Los panelistas criticaron el comentario como innecesario y ridículo, defendiendo a Susana que lució espléndida, y destacaron que ambas son diosas pero sin necesidad de pelear.
Susana volverá pronto a la televisión tras su spa de bienestar en España.