El fiscal federal Sebastián Basso confirma que Hezbollah ejecutó el atentado contra la AMIA en 1994 bajo órdenes directas del régimen iraní, con Samuel Salman El Reda, alias Salman Robsalman, como coordinador libanés que operó desde la Triple Frontera y otros países latinoamericanos. La reconstrucción se basa en evidencias como llamadas analógicas y documentos, destacando la planificación de años del ataque.
Hezbollah, creación iraní, actuaba globalmente para atentados que Irán no podía realizar directamente debido a relaciones diplomáticas. Basso vincula al alto jerarca Ali Gehazi, mano derecha del ayatolá Ali Khamenei, quien viajó excepcionalmente a Buenos Aires un año antes para coordinar con Mohsen Rabbani, responsable local de recopilar información para el régimen.
Iraníes disidentes, que alertaron tempranamente desde la embajada argentina en París, aportaron pruebas clave sobre Gehazi, oculto hasta ahora. El juez Galeano tomó sus testimonios iniciales, y ahora se incorporan a la causa para el juicio en ausencia previsto en meses, pendiente de aprobación del juez Rasca.
En un breve paréntesis, Basso aplaudió la decisión del ministro de Justicia Juan Bautista Mahíques de verificar 200 vacantes de jueces, 72 defensores y 65 fiscales para agilizar nombramientos en el Poder Judicial.