Daniel Angelici emerge como figura clave en la política argentina, con fuerte influencia en el radicalismo de Córdoba y parte de la Capital Federal, además de negocios gastronómicos en la costa.
Posee vínculos con el gobierno nacional, el peronismo y amigos del presidente Javier Milei, como Santiago Caputo, mientras mantiene tensiones con figuras como Nociglia por diferencias sobre el juego y posiciones papales.
Su poder se extiende al fuero federal y Distrito Federal, con rumores de interés en presidir Boca Juniors nuevamente.