El documental explora ciudades flotantes como innovadora respuesta al cambio climático y al aumento del nivel del mar que amenaza zonas costeras, donde el 75% de la población mundial vivirá para 2050. Ejemplos incluyen atolones como Maldivas y Polinesia que se inundan con tormentas mínimas, y el huracán Sandy que inundó Manhattan en 2012.
Arquitectos e ingenieros proponen hábitats flotantes adaptados a las mareas, con tecnología disponible y costos reducidos. Pueblos ancestrales como los Uros en el lago Titicaca y los Payao construyen islas flotantes con totoras, adaptados culturalmente al agua.
Visionarios como Jacques Rougerie, quien vivió 40 años en un barco y construyó viviendas submarinas como Galatea en Japón y Hipocampo con Comex, destacan la felicidad de vivir sobre el agua. Buckminster Fuller diseñó Triton City en los 60 para 100.000 habitantes, autónoma con energía nuclear, solar, eólica y mareomotriz.
Jacques Cousteau revolucionó la percepción del mar con documentales mostrando estaciones submarinas, mientras Julio Verne predijo futuros acuáticos. Hoy, la Fundación Blue Revolution y expertos como Ruth Badegraf impulsan la Revolución Azul como próximo paso humano.
Se cuestiona si estas ciudades resolverán desafíos climáticos o son experimentos de multimillonarios por autonomía.