Los astronautas chinos de la misión Shenzhou 21, que lleva cuatro meses en órbita, enfrentan desafíos extremos por las misiones espaciales prolongadas que duran meses debido a posibles problemas técnicos. No cuentan con parques o salas de recreación, solo con habitáculos para dormir siempre bajo efectos de ingravidez, y usan sujetadores en el piso para no flotar.
China comparte imágenes del monitoreo constante de sus cuatro astronautas, Wufein, Shanghansong y Shanglu, evaluando no solo condiciones físicas como índice de grasa corporal, corazón y cerebro, sino también pruebas psicológicas para afrontar el trabajo en el espacio exterior.
Desde la Tierra, realizan un seguimiento permanente en caso de inconvenientes de salud, con los mismos monitores que usan los astronautas, resolviendo problemas si surgen.